PERIODONCIA

Consiste en los tratamientos de los tejidos que rodean (perio) el diente.

Las encías son los tejidos rosas que los pacientes ven alrededor de sus dientes. Pero todo es mucho más complejo que una encía rosa. Dentro de ella existen ligamentos, tejido óseo, bacterias, y todo ello en relación con el diente. En un estado de salud oral sano, la encía se delimita alrededor del cuello del diente, y está adherida íntimamente a la raíz dentaria.
Con un color rosáceo y aspecto punteado en piel de naranja podemos decir que es una encía sana. Mediante una higiene correcta, buen cepillado y seda dental conseguimos mantener ese estado.

 Podríamos clasificar dos patologías fuera de este estado de salud:

  • Sin inflamación: la encía se retrae por un cepillado agresivo, por un trauma oclusal, o por una malposición. Esto hace que se pierda encía. Todas estas situaciones tienen tratamientos complejos de rehabilitación de la posición de los dientes y la mordida, y a veces necesidad de realizar injertos de encía.
  • Pérdida de tejido con inflamación y sangrado. Es más común y se produce por varios factores:
    • Mala higiene.
    • Tabaco.
    • Susceptibilidad del paciente.
    • Toma de fármacos.

La combinación de varios factores, hace que se produzcan procesos patológicos más difíciles de controlar. Se comienza por una gingivitis que es solo una inflamación de la encía con sangrado. Si no la controlamos en esta fase, evoluciona a una peridontitis (en la que ya hay pérdida de tejidos), en principio inicial, pero que cursará a agresiva si no se toman medidas adecuadas.

El tratamiento de la patología de la encía comienza por:

  • Una profilaxis o higiene profesional con ultrasonidos, y enseñanza de técnicas de higiene. Periodontograma: esquema donde anotamos las medidas de profundidad de bolsa, retracciones de encía, movilidades, lesiones especiales, sangrado, etc. Así de forma gráfica el paciente puede entender un poco más su problema.
  • En algunos casos hacemos un control microbiológico para saber la cantidad y calidad de las bacterias principales que producen la enfermedad periodontal. Laboratorio Origen (Madrid).
  • Revisiones de controles de placa para ver que el paciente colabora en el tratamiento de su enfermedad.
  • Raspaje y alisado radicular: tras pasar la fase de higiene y saber que el paciente va a colaborar, se realiza el tratamiento de raspado de las raíces para eliminar el sarro y en todo lo posible la contaminación bacteriana que hay debajo de la encía. Se realiza con anestesia para acceder a las bolsas periodontales y limpiarlas.
  • Reevaluación: Se realiza al mes de los raspados. Se vuelve a medir los valores del periodontograma y comprobar la mejoría o la necesidad de más tratamiento.
  • Microcirugía periodontal: en los casos en que la mejoría no es suficiente y siguen existiendo puntos de sangrado o de profundidad de bolsa no controlables por la higiene del paciente.
  • La peridoncia incluye otros tratamientos, además del saneamiento de encías. Como por ejemplo los injertos de tejido conectivo para cubrir recesiones, o rellenar bolsas periodontales, defectos óseos.

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